Autovacunas IR

TRATAMIENTO CON AUTOVACUNAS EN INFECCIONES RECURRENTES.

Dra. Danely Velazquez.

Médico Inmunólogo.

Dr. Jairo León Hernández U.

Farmacéutico – Microbiólogo.

El sistema inmune (SI) tiene como funciones principales establecer la defensa contra los microorganismos, efectuar la inmunovigilancia contra la emergencia de tumores, enfermedades autoinmunes y alérgicas.

Se clasifica en SI innato o no especifico, que se encarga de la defensa del organismo contra la agresión externa en primera instancia.

El SI adquirido es específico para cada bacteria, y además posee memoria. Los linfocitos T CD4 son importantes en la defensa antibacteriana, produciendo lisis directa de las bacterias y secretando citoquinas que activan los linfocitos B para que secreten anticuerpos y activan el macrófago.

El desarrollo de una enfermedad infecciosa en un individuo supone complejas interacciones entre los microorganismos y el huésped. Algunos microorganismos producen enfermedad a través de la liberación de toxinas, incluso con una escasa colonización de los tejidos. Muchas características de los microorganismos determinan su virulencia y muchos mecanismos diferentes contribuyen a la patogenia de las enfermedades infecciosas.

La supervivencia y la capacidad patógena de los microorganismos en el huésped dependen esencialmente de su capacidad para evitar o resistir los mecanismos efectores de la inmunidad.

Se dice que un paciente presenta infecciones recurrentes cuando presenta ocho otitis o mas por año; dos sinusitis graves o más en igual lapso; infecciones refractarias a antibióticos; dos neumonías o mas por año; 3 o más infecciones del tracto urinario bajo; en niños, retardo del desarrollo pondoestatural; abscesos cutáneos profundos frecuentes; necesidad de antibióticos endovenosos para aliviar infecciones; dos infecciones profundas graves o mas, como septicemia, osteomielitis, meningitis; historia familiar de inmunodeficiencias primarias.

Frente a un paciente que presenta tales características, se debe plantear cuatro posibilidades. La primera es que el paciente tenga algún grado de inmunodeficiencia, en cuyo caso habrá que determinar si es de tipo celular o humoral y si es primaria o secundaria. La segunda es que el paciente tenga una alergia y lo desconozca hasta el momento. La tercera es descartar alguna alteración anatómica o funcional que esté ocasionando el problema, por ejemplo, una neumonía causada por una bronquiectasia o por un síndrome de cilio inmóvil. Y por ultimo, se debe pensar en un posible trastorno de Autoinmunidad.

En casos en que las posibles respuestas inmunológicas se encuentran comprometidas o disminuidas, y el paciente no encuentra mejoría significativa frente a los tratamientos convencionales y terapias antibióticas, la terapia con autovacunas es una alternativa ideal.

Las vacunas proporcionan protección contra las infecciones mediante la estimulación del desarrollo de células efectoras de larga vida y de células de memoria.

Las vacunas compuestas por microorganismos no patógenos intactos se elaboran produciendo modificaciones en el microorganismo de forma que deje de provocar la enfermedad, es decir, atenuando su virulencia matando al microorganismo, manteniendo su capacidad inmunógena. La gran ventaja de las vacunas atenuadas es que desencadenan todas las respuestas inmunitarias y adaptativas de la misma forma que lo haría el microorganismo patógeno.